Para
escuchar y organizar música no es necesario contar con miles de funciones y montones de opciones que al final se usan dos veces. Un
reproductor con la interfaz más simple del mundo puede ser de los mejores. Con esa idea llega
Winyl.
De entre las funciones más utilizadas dentro de los
reproductores de música, encontramos la
biblioteca y el
ecualizador. Y eso es todo lo que añade
Winyl a sus funciones de reproducción. Una
biblioteca musical a la derecha de la interfaz que permite buscar entre nuestros archivos por autor, estilo, banda o año, además de buscar emisoras de radio. En cuanto al
ecualizador, incorpora varias preselecciones para poder escuchar música de la mejor forma posible.
Como complemento,
Winyl permite su personalización mediante
pieles o skins, incorporando por defecto algunas de ellas que imitan el estilo de Windows Vista o que intentan minimizar la interfaz al máximo.
En definitiva, un
reproductor que cumple al 100% con su misión de forma increíblemente rápida y que no consumirá ni un recurso de más.